Parte 4 – Día 4: Arcachón – La Rochelle.
De Arcachón a La Rochelle: costa, faros y encanto marinero.
La cuarta etapa es una de las más largas de toda la ruta. Une dos puntos emblemáticos de la costa atlántica francesa: Arcachón y La Rochelle, dos ciudades totalmente distintas pero unidas por la esencia marinera.

Una etapa de conducción larga pero agradable.
Saliendo de Arcachón, el paisaje va alternando bosques, zonas de marismas, pueblos costeros y largos tramos de autopista. Aunque la distancia es considerable, es un viaje cómodo, sin demasiadas dificultades para una autocaravana.
La recomendación es dividir el trayecto en dos partes, haciendo alguna parada intermedia para descansar, tomar un café o simplemente estirar las piernas.
Llegada al Camping Port Neuf.
En La Rochelle, una opción popular para pernoctar es el Camping Port Neuf, situado en una zona tranquila pero bien comunicada con el centro.
Ofrece parcelas amplias, sombra, buenos sanitarios y un ambiente familiar. Además, su ubicación es ideal para acceder rápidamente a la ciudad sin tener que conducir por zonas estrechas.
La Rochelle: una ciudad que enamora.
Una vez instalados, toca descubrir una de las ciudades más bonitas de Francia. La Rochelle tiene carácter, historia y un puerto antiguo lleno de vida.
Qué ver en La Rochelle.
• Vieux Port, el elegante puerto viejo
• Las torres medievales, iconos de la ciudad
• El casco histórico, con arcadas, tiendas artesanas y cafeterías
• El mercado central, perfecto para comprar productos locales
Pasear por La Rochelle es una experiencia relajada: calles amplias, ambiente marinero y un ritmo que invita a explorar sin prisa.
Consejos para esta etapa.
• Planificar la ruta con tiempo, ya que es un día largo
• Evitar entrar a La Rochelle en hora punta
• Llevar algo de comida preparada para no depender de restaurantes en carretera
La jornada termina con el ambiente mágico del puerto iluminado y el sonido de los barcos balanceándose suavemente.
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